La Despensa Vital (2012)

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Los domos geodésicos del proyecto El Rebost Vital en la ciudad de Barcelona.
Las cúpulas geodésicas empleadas para cubrir espacios, llamadas habitualmente domos, son poco conocidas en nuestro país. La gran ventaja de estas estructuras es que son ligeras, fáciles de montar y desmontar que emplean materiales reciclables y que presentan resistencias al viento que las hace muy seguras para ser ubicadas en un espacio elevado y aireado.
Interior del domo geodésico empleado para el cultivo de plantas saludables con mesas de cultivo de Horturbà.
El Rebost Vital promueve plantas comestibles saludables como complemento para las ensaladas.

LA INSTALACIÓN DE ESTE PROYECTO FUE DESMANTELADA DEFINITIVAMENTE  EN JUNIO 2013.

A favor de la alimentación local, ecológica y de barrio

El proyecto La Despensa Vital (El Rebost Vital) tuvo como objetivo ser un espacio demostrativo para la producción de plantas comestibles saludables en espacios urbanos, como azoteas, a partir de las técnicas de la agricultura ecológica para obtener un complemento alimenticio especialmente en ensaladas. Promover en el ámbito urbano el conocimiento del cultivo de plantas comestibles que contribuyen a la salud de las personas constituye una forma de contribuir a la seguridad alimentaria. Igualmente, el aprovechamiento de azoteas para el cultivo de plantas comestibles abre una posibilidad para fomentar la cohesión vecinal en un barrio como el Raval barcelonés, que alberga un notable porcentaje de población en riesgo de exclusión social.

 

El Rebost Vital se diseñó como un espacio de innovación a favor de la producción agraria urbana. La producción local de alimentos en espacios urbanos requiere de condiciones específicas, tanto en equipamiento para el cultivo, como en la metodología empleada para el buen crecimiento de cada planta comestible cultivada. El Rebost Vital también se implicó en los aspectos relacionados con la aplicación de técnicas de procesado de alimentos con un gasto energético mínimo o nulo.

Un espacio educativo para la agricultura urbana y nutritiva 

El Rebost Vital fomentó la cultura de la sostenibilidad en el ámbito de la autoproducción de alimentos con espíritu divulgador. En esencia, es un espacio de promoción de la horticultura urbana desde la vertiente demostrativa y práctica. Su razón de ser es incidir en el mensaje de que la alimentación es nuestra principal fuente de salud, aportando contenidos y prácticas dirigidas al ámbito escolar y familiar. Los talleres permitirán conocer de primera mano plantas saludables y comestibles que los participantes pueden cultivar en sus propios balcones durante todo el año, y recolectar para mejorar el aporte de nutrientes en sus platos cotidianos. A partir de la autoproducción de plantas comestibles saludables se introducen los conceptos de una alimentación sana y nutritiva, en la línea de las afirmaciones de Hipócrates: "nuestra alimentación es nuestra medicina y, por tanto, nuestra mejor energía".

Innovación tecnológica a favor de la autonomía alimentaria 

El Rebost Vital se ubicó en una cubierta urbana sobre la que se han instalado dos cúpulas geodésicas, -únicas en Barcelona-, que a modo de carpas temporales acogen un espacio de producción agrícola en formato de invernadero y una aula, para experimentar y divulgar cuestiones de agricultura urbana y nutrición saludable.

La producción local de alimentos en espacios urbanos requiere de condiciones específicas tanto en el equipamiento para el cultivo como en la metodología empleada para el buen crecimiento de cada planta comestible cultivada. Para ello se emplearon mesas de cultivo del fabricante Horturbà. Así, la azotea que albergó El Rebost Vital sirvió para mostrar las posibilidades tecnológicas que, a pequeña escala, se pueden aplicar en azoteas urbanas para obtener alimentos complementarios que mejoren nuestra dieta.

Una de las singularidades de este proyecto fue que las instalaciones, de uso público, se diseñaron como cúpulas geodésicas basadas en los diseños de Buckminister Fuller, dando al conjunto una relevancia no sólo estética sino también conceptual en la medida que muestran otras posibilidades de construcción. Aunque Buckminster no fue el inventor, él desarrolló las matemáticas del domo y fue fundamental en la popularización del concepto. Lo que hace especial al domo geodésico es que sus estructuras de configuración están basadas en triángulos, que a su vez construyen pentágonos y hexágonos, y que finalmente nos llevarán a un forma cercana a la esfera o a la media esfera. El objetivo de utilizar el domo geodésico en este proyecto fue demostrar que se pueden construir recintos o superficies habitables con una cantidad de material muy inferiore a las que propone la arquitectura tradicional. Todo un cambio de paradigma al que la Fundación Tierra quiso ejemplificar. Para poder utilizar el diseño geodésico fue esencial que en España hubiera una empresa especializada en el diseño y la construcción de cúpulas geodésicas como Domos Barcelona que se implicó a fondo en el proyecto para que pudieran ser ubicados en una terraza.

Proyecto a base de sinergias

El Rebost Vital fue una proyecto de la Fundación Tierra en convenio con la Associació de Mestres Rosa Sensat, la Fundació Artur Martorell y el Movimiento Laico y Progresista. La inversión para la infraestructura y la preparación de este proyecto fue posible gracias a la colaboración del Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya la cual aportó unos cincuenta mil euros. La empresa IKEA Badalona aportó el mobiliario que dió funcionalidad al domo aula con bancos, mesas y también la iluminación solar y el mobiliario de exterior. Así mismo, para los trabajos escolares en el domo invernadero IKEA Badalona también facilitó diversos kits con herramientas de jardinería.

El espacio de El Rebost Vital se ubicó temporalmente (con una autorización para 2 años del Ayuntamiento de Barcelona) en la azotea de la sede la Associació de Mestres Rosa Sensat en la Avenida Drassanes, 3 de Barcelona. Las actividades de divulgación y los talleres educativos de agricultura urbana sostenible para escuelas del Área Metropolitana de Barcelona y familias en general, se inicaron en septiembre de 2012 hasta junio 2013. Los talleres pudieron realizarse gracias a la ayuda económica recibida por DKV Seguros. El proyecto de la Despensa Vital  resultó ganador en la sección de medio ambiente en la VII Convocatoria Pública para proyectos sociales y medioambientales que organiza anualmente DKV Seguros.

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